top of page

Cuando lo mirás desde lejos

  • Foto del escritor: Prensa Glorioso 89
    Prensa Glorioso 89
  • 14 jul 2020
  • 3 min de lectura

Actualizado: 15 jul 2020

A veces la vida te deja elegir, y a veces no.









Yo había soñado vivir mi vida entera en Santa Fe, pero bueno, me toca estar fuera de mi ciudad desde hace ya varios años. Esto hace que te des cuenta que perdés ese contacto íntimo con tu familia, tus amigos y esa vida Tatengue tan propia del hincha rojiblanco. Se convierte en algo muy particular el hecho de haber sido socio desde muy chico y que te pase de tener que pisar su estadio lleno sólo cuando embocás algún partido que justo te coincide con un viaje, y sino, bueno, lo que ya es costumbre, ir a la sede, recorrerlo, respirarlo, contemplarlo; una bocanada de aire que llena el espíritu.

Y yo sé que tampoco estoy tan lejos, que 500 kilómetros no son nada dirán algunos (hay gente Tatengue y apasionada como nosotros a 5000 kilómetros o más), pero yo quería contarles esto porque en Luján, Buenos Aires, donde vivo actualmente, es muy difícil el día a día futbolístico.

Les voy a enumerar algunas cositas que se viven y sienten acá:

- Donde vivo yo, hay hinchas de River, Boca, Racing, Luján y Flandria. El resto de los llamados “grandes” no tienen tanto lugar.

- De vez en cuando te preguntan: “¿pero ustedes están en primera?”. Sí, les digo yo, “¿O ya te olvidaste que hace un mes te comiste 3 pepas en Santa Fe?

- ¿Che, sigue siendo Pumpido el técnico de ustedes?

- ¿Madelón hizo inferiores en el club, no?

- ¿Cómo andan con el promedio? ¿Zafan este año?

- ¿En serio están jugando la Sudamericana?

- ¿Y cuánta gente meten en el estadio, 5000?

- ¿Con quién juegan el finde? Ah cierto, con nosotros. ¡Lo que pasa es que jugamos Libertadores esta semana y se me mezclan los equipos!

- Pero allá los clásicos son tranquis (y ahí me digo, si lo vivieran, te quiero ver ir a la escuela o al laburo al lunes siguiente si te tocó perder).

Y con respecto a ellos, así nos referiremos a los otros, no los pueden ni ver, y esto está buenísimo porque varios le desearon la derrota el 9/11.

Y te preguntan, ¿Ché, pero en el historial les llevan varios clásicos? Sí de tirar piedras, les digo.

O la otra, pero está buena la marchita esa del Aeea y la intentan bailar. Sí, la de Los Salmeras les digo, así les va con ellos…

Con esto quiero contarles que el porteño, incluso el bonaerense del conurbano cercano, es muy particular, viven sólo ellos, para ellos y el fútbol se reduce a cinco partidos del campeonato local y la Libertadores (ni a la Sudamericana le dan bola casi). Y no les hables de que tal o cual árbitro te arruinó un campeonato espectacular con 2-3 fallos porque te miran con cara de “Dejá de llorar…” (Beligoy, Copa Argentina contra River).

Y a veces también se dan estas charlas cuando les digo “Yo soy hincha veneno y socio del club de mi ciudad. ¿Vos, sos veneno de Flandria o de Luján?” Acá aclaro que hay gente que sí lo es, cosa de que nadie se sienta ofendido. Y volviendo a lo anterior, con ese pensamiento que tienen enseguida se agarran del primer club “grande”, así estén a 80 kilómetros y se van a ver a Boquita (cuando van) o al “Millo”. Con ese criterio, mañana soy hincha veneno del Barcelona y andá a discutirme.

He perdido apuestas absolutamente perdibles en cruces delirantes cuando por ejemplo jugaba el peor Unión de esta década (con Pomelo Marini) contra Boca en la Bombonera y por el sólo hecho de que mi contrincante tuviera en la cabeza que ese loco de Unión por ahí le arruinaba el fin de semana y le hacía gastar unos cuantos pesos en un par de vinos.

He tenido que enseñarle historia futbolística a varios que no sabían que Pumpido, nuestro campeón mundial, nació en Santa Fe, o que en el ‘79 no nos ganaron la final, sino que la “afanaron” por un gol de visitante….

Tengo muchas más historias, da para más de una ronda de lisos (acá tampoco saben lo que es un liso). Estas son algunas anécdotas y vivencias que un provinciano tiene en Buenos Aires, en este caso en el conurbano.

Creo, también, que esta web es un punto clave para acercarnos entre todos y tener un espacio en común donde volcar ideas, pensamientos, propuestas o al menos sensaciones, tantas veces menospreciadas o dejadas de lado por el día a día de nuestras vidas.

También para acercar Filiales que están más lejos y que le meten trabajo intenso para mantener viva la llama Tatengue en el mundo.

Que sea Unión toda la vida.

 
 
 

Comentarios


  • Facebook
  • Twitter
  • Instagram
  • YouTube
bottom of page