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El Pibe de Oro y Galateo en el mundial del 34

  • Foto del escritor: Prensa Glorioso 89
    Prensa Glorioso 89
  • 26 may 2020
  • 6 min de lectura

Actualizado: 28 may 2020

El 27 de mayo de 1934 Argentina disputó su único partido del Mundial de Italia. En dicha selección participaron los unionistas Wilde y Galateo, este último autor de un gol ante Suecia.

En este artículo vamos a destacar la participación de los representantes unionistas en la segunda Copa del Mundo, pero no hablaremos solamente del único partido disputado por la albiceleste. Les proponemos en cambio un texto ilustrativo de la época y del fútbol que comenzaba a gestarse en aquel entonces, un mundo del que fueron testigos, y parte, nuestros jugadores rojiblancos.


La sociedad


Federico Wilde alias “Pibe de Oro” (a la izquierda de la foto) y Alberto Galateo conformaron en los inicios de los años 30 una sociedad futbolística formidable para Unión. Wilde había debutado en el Tate en 1928 y Galateo llegó, ante una mejor oferta económica nuestra, en 1931 proveniente de Colón. Cuentan las crónicas de la época que su salida de la entidad ubicada al sur de la ciudad fue conflictiva, pues producto de semejante cambio de vereda debió dejar a su novia, hija del presidente de ese club.

En Unión, ambos jugadores eran sensación y apabullaban rivales en cada partido. La sociedad entre ellos era conocida como “Fiesta Pirotécnica del Fútbol”, por el Bachiller (seudónimo del periodista Juan Fernández). Sus desempeños eran comentados en medios de Buenos Aires y esto seguramente influyó para su designación de cara al Mundial de Italia.


El plantel

Argentina viajó 13000 kilómetros en el barco “Athenia” (foto del plantel en cubierta) para jugar un único partido a eliminación directa, una falta de respeto para selecciones como Argentina, Brasil, o Estados Unidos y México, equipos estos últimos que debieron jugar una eliminatoria días antes del inicio del Mundial en Roma con victoria para los yanquis 4 a 2, sí, así como se lee, cruzaron el Atlántico para una eliminatoria.

Equivocadamente se dice que Argentina participó con un equipo de jugadores amateurs, pues en sus filas también había footballers profesionales, como los Tatengues que motivan esta nota.

Para comprender esta definición de selección amateur, debemos destacar el hecho que motiva esta apreciación errónea que olvida la presencia de jugadores pagos en ese equipo. En el año 1931 se crea la Liga Argentina de Football, competencia totalmente profesional, al igual que la Liga Santafesina y la Liga Rosarina, todas creadas en el mismo año. La Liga Argentina de Football no estaba reconocida por FIFA, pues tras la ruptura post mundial del 30 en Uruguay, y la conformación de la Liga con jugadores rentados, la entidad madre a nivel internacional siguió reconociendo a la Asociación Argentina de Football en nuestro país, Asociación ésta que le agregó a su nombre la extraña denominación “Amateurs y Profesionales”.

Con este panorama, los clubes de la Liga Argentina aprovecharon el no reconocimiento de FIFA a su entidad para no prestar a sus jugadores y así no entorpecer su competencia, correr el riesgo de lesiones y varios etcéteras. Es por ello que la Asociación recurrió a futbolistas del interior, lo que motivó la convocatoria de nuestros cracks unionistas, que como hemos visto, no eran amateurs.

La delegación estuvo conformada por los futbolistas de Estudiantil Porteño (Juan Pedevilla y Alfredo Devincenzi), Dock Sud (Francisco Rúa), Sportivo Alsina (Ángel Grippa), Barracas Central (Enrique Chimento y Alfonso Lorenzo), Defensores de Belgrano (Ernesto Belis y Luis Izzeta), Sportivo Buenos Aires (Arcadio López y Ernesto Albarracín) y Almagro (Vicente Pérez). El plantel se completó con futbolísticas de clubes del interior de la Argentina, como Sarmiento de Chaco (Héctor Freschi), Colón de Santa Fe (Ramón Astudillo), Sportivo Desamparados de San Juan (José Nehín), Godoy Cruz de Mendoza (Constantino Urbieta Sosa), Unión de Santa Fe (Alberto Galateo y Federico Wilde) y Gimnasia y Esgrima de Mendoza (Roberto Irañeta).

El entrenador fue el italiano Felipe Pascucci, (27 años) que había conducido a Estudiantil Porteño, Sportivo Barracas y River. Después de aquella Copa de 1934 se quedó en Italia donde trabajó en varios clubes; murió en 1966.


El Mundial

La segunda Copa del Mundo se jugó en el país que boicoteó el campeonato de Uruguay 1930, Italia. Benito Mussolini había expresado que Uruguay quedaba muy lejos y que por eso la squadra no iría, factura que en el ´34 se cobraron los charrúas Campeones del Mundo al no ir. El campeón del segundo certamen fue el local, quien en la final, y en tiempo de descuento, venció a Checoslovaquia por 2 a 1.

El campeonato tuvo muchos puntos negativos y algunos positivos para destacar. Los negativos, tienen que ver con que se hizo en la Italia fascista de un Duce que no escatimó esfuerzos en presentar a la competencia como el logro de una nación súper poderosa y con destino imperial. La designación de los árbitros que dirigirían a su selección, del entrenador del equipo Victorio Pozzo (sumó a jugadores italianos residentes en Argentina y Brasil), las amenazas de muerte a jugadores rivales, o al mismo equipo italiano en caso de que no ganaran la Copa, y la bochornosa entrega de trofeos (se entregó la “Coppa del Duce”, más grande que la Jules Rimet) por parte de un grupo de “camisas negras”, fueron algunos ejemplos de tan triste historia.

Lo bueno para destacar es la presencia del primer equipo africano, Egipto, y de la selección austríaca, conocida como el “Wunderteam”. Este equipo, que cayó en semifinales ante el anfitrión por 1 a 0 y que luego terminaría cuarto detrás de Alemania, llegó a la cita mundialista con un fútbol diferente para la época y con un jugador estrella, Mathias Sindelar, uno de los mejores jugadores de todos los tiempos. Su entrenador, Hugo Meisl, había tomado nota del fútbol que predicaba su amigo el irlandés Jimmy Hogan, quién pregonaba la esencia del pase y el dominio de la técnica y la pelota por sobre la fuerza, siempre pensando en el arco rival. Estos entrenadores y sus equipos serían, junto con la selección húngara de los 50 (los Magiares Mágicos) los que sentarían las bases para la revolución futbolística holandesa que creó Rinus Michels décadas después y que se conoció como Fútbol Total (rotación de jugadores en sus puestos, tenencia del balón, pressing, dinámica, ataque).


Argentina vs Suecia


Ahora sí vayamos a ese partido en el que jugaron los Tatengues Wilde (segundo abajo en la foto) y Galateo (cuarto abajo). Con entrenamientos en el barco y un único amistoso, ante los marineros del mismo, en Río de Janeiro (ahí donde hace pocos días metimos banderazo Tatengue) el equipo argentino enfrento al fuerte combinado de Suecia, el cual contaba con footballers en el fútbol italiano.

El partido correspondió a los octavos de final y ese día Argentina formó con: Pedevilla y Belis; Nehín, Urbieta Sosa y Arcadio López; Rúa, Wilde (Unión), Devincenzi, Galateo (Unión) e Irañeta. Suecia puso en cancha a Rydberg; Axelsson y S. Andersson; Carlsson, Rosen y E. Andersson; Dunker, Gustavsson, Jonasson, Keller y Kroon.

El match, que fue transmitido por radio para Argentina por el famoso locutor Luis Elías Sojit, comenzó favorable para los nuestros pues Ernesto Belis metió el primer gol a los 16 minutos. Luego empataría el sueco Johansson a los 33m y, ni bien arrancó el segundo tiempo, fue Galateo el que puso el 2-1 para Argentina. Después igualó nuevamente Johansson y cuando faltaban diez minutos para finalizar, un remate sin potencia del wing izquierdo sueco Kroon, se le escapó de las manos a Freschi, sellando el resultado final 2 a 3 y la eliminación nuestra.

Al volver, Federico Wilde expresó al diario El Orden de Santa Fe: “Si jugamos diez veces más contra los suecos les ganamos once. Todavía no puedo explicarme cómo nos han podido ganar, porque dominamos todo el partido, pero una desgraciada intervención de nuestro arquero fue la causa del gol del triunfo. Ellos deben haber aprendido algo de nosotros, porque sinceramente, no tenemos nada que aprender de ellos”. Contundentes declaraciones de uno de los primeros ídolos de Unión, alguien que si hoy viviera seguramente sería buscado por la prensa ante opiniones tan picantes.

Así paso la Copa del Mundo de 1934. Ese mismo año la Liga Argentina de Football y la Asociación Argentina de Football se unirían para crear la AFA. En cuanto a nuestros jugadores, Federico Wilde jugaría toda su carrera en Unión, excepto un partido que lo hizo en 1939 para Sportivo Buenos Aires. El Pibe de Oro, llegó a rechazar incluso una oferta de River estando en Unión. Por su parte Galateo, se iría luego a jugar a Huracán y a otros equipos de Buenos Aires. Moriría en 1961 cuando lo asesinó su hijo. Problemas que siempre acarreó con la bebida, celos y hechos de violencia familiar que lo tuvieron como protagonista, condujeron al fatal desenlace de su vida.

Fuentes y Fotografías:

Libro de los 100 años de Unión.

1934. Un vuelo fugaz por la casa del fascismo, El Gráfico.

El equipo insólito de 1934, TyC Sports.

Hace 80 años, Argentina era eliminada del Mundial de Italia 1934 con un plantel amateur, Télam.

Libro “Fútbol Total. Los estrategas que han cambiado la historia” de Álex Couto Lago.

“Terror Familiar”, proyecto fílmico del director Damián Galateo.

 
 
 

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