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Mientras Spahn sea presidente, Unión tiene que tener elecciones todos los años

  • Foto del escritor: Prensa Glorioso 89
    Prensa Glorioso 89
  • 4 nov 2021
  • 2 min de lectura
Por presión de la oposición, la Comisión Directiva se ha visto obligada a anunciar obras y cambios en la gestión; aunque sin planificación ni seguridad de concreción de lo anunciado.

Los tatengues que amamos nuestro Club siempre queremos lo mejor y, si nos tocara conducirlo, haríamos lo posible y lo imposible para que Unión crezca en todos los sentidos.

Esto que es una afirmación que parece redundante, tiene valor en nuestra Institución pues el presidente sostuvo durante muchos años un discurso mediocre donde el “No se puede”, “Esto es Unión y tenemos techo”, era la frase más repetida.


Pero en los últimos meses, producto de las elecciones que están a la vuelta de la esquina y del crecimiento de una verdadera oposición que seguramente será conducción desde el año próximo, Spahn y su Comisión de “Sí Luisistas” han entrado en una vorágine frenética de anuncios (y pocas concreciones) sin planificación y con mucho de improvisación, que confirma lo que hemos afirmado desde siempre.

Era mentira que no se podía. Es falaz que en Unión no se pueden hacer cosas para crecer.

Esta Directiva, y en especial su Presidente, tenían otras prioridades que no eran las que el Club necesitaba ni las que sus hinchas exigían y merecen.

Y para reafirmar lo que decimos recordemos que después de 12 años de mandato, de golpe en los últimos tiempos, parece que se puede:


- Completar sin terminar la tribuna sur después de 8 años

Y anunciar sin concretar aún:

- Modernizar el frente de la sede

- Ampliar el IPEI

- Intervenir el Colmao

- Cerrar y utilizar “la pajarera”

- Poner en funcionamiento el bar

- Tapar el foso

- Alquilar un predio para inferiores acorde a un equipo de primera división

- Nombrar un Secretario Técnico

- Abrir el Museo de la Historia


El problema es que los anuncios y las pocas concreciones son parte de un frenesí de “buenas noticias” sin plan ni apoyado en un proyecto trascendente, y por eso siguen brillando por su ausencia las promesas incumplidas por la gestión como:


- Tener un Coordinador de Inferiores

- Adquirir un predio propio

- Dar un salto de calidad en el fútbol

- Aspirar a un logro deportivo de importancia

- Reacondicionar el estadio y terminar las obras prometidas faltantes

- Ofrecer instalaciones acordes a lo que los socios merecen en todo el Club

- Playón deportivo

- Jerarquizar La Tatenguita

- Reponer el techo sacado a los plateístas

- Tratar la auditoría realizada

- Dar claridad y transparencia a la administración del Club

- Dar información real y certera sobre compras y ventas de jugadores

- Etc., etc.


Comparando la nada que hicieron hasta hace muy poco con esta vorágine de anuncios urgidos por los tiempos electorales, suponemos que, si algo cumplen, será un beneficio para Unión.

Volviendo al título de esta nota mientras al Club lo maneje Spahn, con la poca pasión que lo caracteriza pero con un esmerado cuidado de su muy redituable “unidad de negocios”, decimos que ojalá hubiera elecciones todos los años. Así, seguramente, el presidente se esforzaría por cumplir un poco su palabra y honrar algunas de sus promesas.

Lamentamos el tiempo perdido por caprichos, ignorancia y soberbia. Ya no se recupera. Pero nos esperanza que a la mediocridad actual ya le queda poco tiempo.

Se vienen buenos tiempos para Unión.


Fotos y capturas: El Litoral - Diario Uno - Prensa CAU.

 
 
 

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