top of page

Unión en su laberinto.

  • Foto del escritor: Prensa Glorioso 89
    Prensa Glorioso 89
  • 16 mar 2020
  • 2 min de lectura

Actualizado: 5 may 2020

Del sueño de jugar la Libertadores a la renuncia del 10.








Mi querido Unión de Santa Fe transita nuevamente horas de zozobra e incertidumbre.

Esta vez por la renuncia del tipo que más alegría nos dio y más orgullo Tatengue género en los últimos treinta años. Se fue pegando un portazo anunciadísimo, sin la despedida que merecía y sin llevarse en sus oídos una nueva y última ovación que recordara por años.

Ni siquiera se lo homenajeó al cumplir su partido número doscientos diez como director técnico ante Vélez, siendo el entrenador con más partidos dirigidos en el Club, un desaire poco justificable por parte de la Comisión Directiva.

Se lo devoró la falta de coherencia política de quienes administran los destinos del club. Le desarmaron el plantel titular y, el salto de calidad que reclamaba, fue solo un decir sin concreciones para alguien que indiscutiblemente jugó fuerte para que el oficialismo se impusiera en las últimas elecciones.

La soberbia dirigencial en Unión se torna implacable en la persecución y maltrato de quienes saben, trabajan, tienen buenas intenciones y pueden ser agentes de cambio para bien, en la vida cotidiana del Club.

Atrás quedaron los buenos momentos y las esperanzas de grandeza y títulos de la mano de Leo.

Esperemos que quien decide todo en Unión, y no se destaca por administrar en forma clara y transparente el Club, no se vuelva a equivocar y contrate un cuerpo técnico con la jerarquía que Unión de Santa Fe merece.

Estamos a disposición para ayudar, toda la Comisión Directiva del Club lo sabe, pero esperar que llegue un llamado para aportar, se ha vuelto una cuestión ilusoria.

Siempre estamos, siempre alentamos. Esperamos una buena decisión. Que sea Unión toda la vida.

Foto: Google.

 
 
 

Comentarios


  • Facebook
  • Twitter
  • Instagram
  • YouTube
bottom of page